Aguilon
Derechos de Autor © Noviembre 2011 por Stephen Betancourt
Smashwords Edition
Cubierta por Milena Gomez & Benjamin Betancourt
Fotos escogida por Stephen Betancourt
Obra Ficticia.
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AGUILON
La brisa de la costa Americana daba un aire heroico a la Mirada de Bobi mientras el capitán se le acerca por la espalda y descargando su pesada mano le dice.
-Ahora ve, busca tu dinero y págame. –Bobi lo mira con malicia y evitando quedar en evidencia ante su engaño le contesta.
-Si claro mi tío Memo murió y me dejo una herencia. Ahora mismo iré, pero...
-¿Pero qué?
-Usted sabe que esos trámites duran varios días.
-No se preocupe “Fercho” lo acompañara todo el tiempo. –Fercho era uno de esos Marineros de mal aspecto, rudo, mala gente y de poco hablar.
Luego de haber desembarcado fueron al único Bar del puerto, donde además se hospedaba la gente que recién llegaba. Cleo, una mujer gorda, fea, Blanca y Pechugona reconoce a Bobi inmediatamente se acercaba a la mesa de aquellos dos.
-¿y tú que haces aquí? –Pregunta Cleo mientras que Bobi al principio trato de ocultarse de su mirada cuando la identifico, sin embargo una vez descubierto decide sonreír y con una expresión tímida por no decir infantil trata de disimular que ella había sido su compinche en múltiples estafas en Inglaterra y que con éxito habían escapado de la justicia.
-Este... ¿Te conozco? –Fercho mira a Bobi y luego a Cleo muy confundido mientras tranquilamente continua bebiendo su cerveza.
-¿Te atreves a despreciarme? Miserable Tonto, si por ti es que estoy aquí. Por ocultarte es que me desterraron y ahora después de Diez... –Bobi intentando que guarde esa información delante de su amigo, le hace miradas a Cleo y le señala a Fercho, ella se calma y comienza a entender.
-Oh, sí. Perdón, señora, creo que es la bebida, no la había logrado distinguir bien. Oye como estas de flaca. ¿Qué te estás haciendo? –A Cleo no le gusto el chistecito de que “Había rebajado de peso” y le pregunto.
-Dime tu Bobi, ¿conseguiste ya tu fortuna?
-Es exactamente lo que vine a hacer, ¿Te acuerdas de mi Tío Memo? Murió y me dejo una pequeña herencia. –Cleo se despide y los deja solos en la mesa.
-Mira Fercho, me disculparas pero debo ir al baño.
-Ve, pero no tardes. –Bobi va directo a los baños pero luego se desvía a uno de los cuartos donde Cleo estira su brazo y lo atrapa y lo encierra junto con ella. Se besan apasionadamente y Bobi le dice.
-Me desterraron a mí también, pero además están pidiendo mi cabeza en Irlanda y otros Países. El Rey me dio el chance de escapar con dignidad. El Barco en el que vine es de bandera Francesa pero el capitán es portugués, es viejo pero astuto, y me puso guardaespaldas para que no me volara. Pero no sabe nada de mí. Lo bueno de América es que es Tierra Neutral.
-Ni tanto. –Dice Cleo en un tono seguro.
-Déjame quedar aquí esta noche. Tengo un Plan para encontrar a ese tal Memo.
-Aun así dices que no sospechan de ti, ¿cierto? Me haces reír. Mira Bobi. Yo soy la de las ideas aquí. Mejor Escapa. Yo me encargare de tu amigo.
-Tengo un plan. Es en serio. –Cleo lo mira fijamente y con solo mirarlo lo convence.
-Bobi, te espero por la noche en la “Reservación” –Bobi no tenía idea que era una “Reservación”, sin embargo empujado por Cleo acabo torciéndose un tobillo al caer de una ventana. El hombrecito corrió con todas sus fuerzas y como pudo llego a las afueras del pueblo. Cleo Por su parte regresa a la mesa y le pregunta al misterioso grandulón.
-¿cómo te llamas hombre grande? –Fercho la mira sin ningún interés y le dice seriamente fijándole unos ojos de comer carne humana.
-Maldita zorra, ya se todo acerca de ustedes. Más les vale que a la noche me tengan el dinero. Tengo ordenes de divertirme... –Cleo lo interrumpe y le propone.
-Lindo tesoro, eso lo podemos resolver ahora mismo. –Y mostrándole las llaves de un cuarto le lanza un beso con sus labios y le guiña un ojo, como si fuera muy atractiva y pudiera seducirlo. Fercho la mira con desagrado y le dice.
-Nadie sale vivo de mis juegos. Nos Vemos. –Sabiendo que Bobi había escapado, Fercho se marcha del Bar.

Esa misma tarde Bobi descubre que está en una Reservación, puesto que se encuentra rodeado de indios por todas partes. Intenta explicarles que espera a alguien pero igual lo toman a las malas y lo arrojan a una prisión hecha con Bambú.
Ya de noche después de varias horas, Escucha una voz que proviene del campamento Indio, es una voz chillona que se le hace familiar, con un acento muy Ingles. Se trata de Cleo quien está hablando con el Jefe Indio.
-Mire. Se trata de un Flaco, bajito, con los ojos hundidos y unas ojeras grandísimas, su cabeza pequeña y plana, hombros caídos y con esclerosis múltiple, también tiene unas piernas delgaditas y las rodillas juntas. Sus pies son grandes, aunque lo otro nada que ver con el tamaño de sus pies. También... –El Jefe indio increpa.
-Pobre hombre, y ¿lo tenemos aquí? –Hermes El Hijo del Jefe indio se atreve a interrumpir diciendo.
-Padre, la señora se refiere al que tenemos prisionero.
-ah! Se refiere usted a Bobi. Si, lo tenemos. Disculpe. No sabía que era amigo suyo. Hijo ve y tráelo. –Mientras tanto Bobi ya había soltado las cuerdas que ataban uno de los Bambúes y estaba intentando romper el otro nudo para escapar. Hermes se aproxima y viendo la escena de Bobi tratando de huir le dice: