Paso leve
que en el
polvo avanza
Autor. María Cristina Orantes
Smashwords Edition
ISBN : 99923 – 75 – 63 - 9
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Palabras Previas
Un poemario compuesto únicamente de sonetos se vuelve un verdadero reto. La poesía rimada, en nuestro tiempo ha luchado contra los abusos y excesos del llamado verso libre, pero ha coexistido; la poesía es una sola, son sus formas de expresarla o más bien de construirla, las cambiantes, porque la materia prima es única e indivisible: la palabra.
María Cristina Orantes utiliza el soneto para expresar su sentir poético y al mismo tiempo lo hace suyo, hace que le pertenezca, así logra que nos pertenezca a los lectores, transmitiendo en consecuencia esa sinceridad y falta de poses que en muchos poetas es causa de limitaciones y falta de proyección.
La poeta pasa del tema de los sueños al de los ángeles, sin dejar de lado, por supuesto y como debe ser, el amor y el desamor. Además se la siente preocupada por la poesía y el quehacer poético; en “Y Seremos un Sueño” se pregunta y nos pregunta “¿Qué cantamos ahora los poetas?”; la respuesta en el último terceto: “llegará la respuesta a nuestros labios,/de si fuimos tal vez necios o sabios/por nuestras propias sombras perseguidos”.
Ella busca respuestas, como buscan todos los poetas que se precien de serlo, que consideran a la poesía como ejercicio de evolución constante y que hacen de la misma un verdadero arte.
El soneto es una de las expresiones más antiguas de la poesía en lengua castellana. Ha sido una de las más entrañables, de mayor permanencia y una de las formas preferidas de muchos grandes vates.
Nuestra poeta no olvida en este ámbito, la parte humorística, e incluye cinco lúdicos sonetos en un apartado llamado “Carteles”, cuyo primer verso es simultáneamente el título: “Se cose a la medida y por encargo”, “Cerrado por motivo de inventario”, “Se vende lote sin intermediario”, “Prohibido estacionarse en las aceras” y concluye con “Se prohíbe fumar en los salones”.
Por todo lo anterior y por muchas razones más, es que “Paso leve que en el polvo avanza” es un poemario firme, por sus ancestrales bases, pero lo es más por su vigente fortaleza; por esa actualidad que poetas como María Cristina Orantes, saben inyectarle al verso.
Hector Ismael Sermeño
Febrero de 2005.-
A Salarrué,
presente siempre.
Herencia
A Vicente, Victoriana, Daniel, Tránsito,
Rafael, Fidelia, Alfonso y Elisa.
Heredé vieja sangre, contenida
en odre añejo pero no por ello
falto de aroma dulce y del destello
que en mi voz ha encontrado nueva vida.
Un árbol de papel en cuya herida
cabe la antigua historia, el mismo sello
estampado en la sombra de un cabello
oculto en una joya adormecida.
Retratos, libros, óleos y papeles,
un nicho que resguarda rosas, mieles,
el nombre, las cenizas desterradas,
un legajo de notas musicales
amarillas de tiempo y las señales
de la vida y la muerte entrelazadas.
S.S. julio 18/03
Carlos Moir
Hermano, no en la sangre, en el camino
al que nos asomamos de la mano,
de tus ojos bebí un ayer lejano
el sabor de la rosa y del destino.
Palpé tu corazón abierto, fino,
amplio, noble, sereno, tan humano
como aquel mismo sentimiento hermano
con que abonabas tu rosal genuino.
Hermano, no en la estirpe que retiene
el nombre que ha de arder toda la vida
o la carne que habrá de corromperse.
Hermano en el abrazo que sostiene
la luz de una cosecha redimida
donde hoy llega mi voz a guarecerse.
S.S. abril/2003
Juana Rosa Pita
Rosa fragante, enseña desplegada,
rosa de miel, de luz, de primavera,
entre todas las rosas la primera,
de la inquina y las sierpes alejada.
Rosa, por dulces sorbos habitada,
de las palabras laboriosa obrera,
en “tela de concierto” delineada
y del sutil aroma prisionera.
Llevas entre la mano suave y fina
el Edén que en tu nombre se adivina
y el hilo que en la vida se desvela.
Y entre las venas guardas silenciosa
la herencia de la estrella milagrosa
que en tu verbo encendido se revela.
S.S. julio 23/03
Gran Maestre
Gran Maestre de toda la jornada,
amo total del mundo y sus excesos,
del nicho aquel que acogerá los huesos,
de la tierra y de su última palada.
Zarpazo que a la luz de la alborada
recuenta los minutos al proceso
de acumular el quebradizo yeso
y medir desde el barro su tajada.
Acreedor de caminos sin regreso,
mercader de miserias facturadas
al filo de sus ojos de sabueso.
Tasador de las almas empeñadas,
compilador de peso sobre peso.
Dueño de todo y al final de nada.
S.S. marzo 9/04
Poeta
Del arcángel el nombre, la balanza,
las alas extendidas para el vuelo,
la espada desplegada para el duelo
y el paso leve que en el polvo avanza.
Del hombre la palabra que se afianza
en un camino en cruz de cara al cielo,
la carne, las heridas, el desvelo,
el barro, las cenizas, la esperanza.
Fundidos hombre y ángel en la rosa,
han prendido la chispa milagrosa
que ha de gritar al viento la receta
para encontrar la magia de la historia,
contenida en la voz de la memoria
que pertenece al labio del poeta.
S.S. julio 17/03
Flor
Flor sin aroma, corazón de roca,
repleta de amargor, Flor vuelta espina,
Flor que encierra la huella de la inquina,
plaga que seca todo lo que toca.
Sólo de nombre Flor, Flor que trastoca
todo lo bueno en fétida toxina,
ponzoña que corrompe y contamina
la palabra que escupe de la boca.
Hoy que en el tallo creces, importante,
segura de saberte dominante
del terreno a tus plantas extendido
y esparces la cizaña por doquiera,
no sabes que el veneno de tu hoguera
ha de secarte Flor en tu latido.
Apunte
Irónico, arrogante, veleidoso,
amargo, escurridizo e impaciente,
que eres todo eso y más, dice la gente,
extraño, ensimismado, jactancioso.
Insoportable, cáustico, tortuoso,
depresivo, satírico, insolente,
irritable, altanero, irreverente,
soberbio, huraño, altivo, quisquilloso.
Yo sólo sé que dulce, palpitante,
cálido, tierno, niño, desbordante,
diáfano, ingenuo, juguetón, despierto,
apasionado, dulce y encendido,
hasta mis manos llega desvalido
tu verdadero corazón abierto.
S.S. julio 26/03
Raíz de sombra
“Oh, piedra dura, miserable piedra”
Alfonsina Storni
Sola con tu figura de alma en pena,
con tu silencio como compañía,
con tu raíz de sombra y tu sequía,
con tu hueco en el alma y tu cadena.
Con tu presencia ausente, siempre ajena
al huracán que arranca día a día
los sueños de la piel y la alegría
que el amor le tejió a la luna llena.
Y mientras la razón sabe que en vano
el corazón espera palpitante
que regrese al erial la voz perdida,
inmóvil, al alcance de mi mano,
fría, sorda, callada, gris, distante,
sigue tu piel de piedra adormecida.
S.S. agosto 8/03
Mensaje al oido del soneto
Dicen que hay que dejarte guarecido
a la sombra de un árbol frío y viejo
porque eres solamente el buen reflejo
de un tiempo que ha quedado en el olvido.
Que al fondo del pasado, sumergido,
debe quedar por fin tu canto añejo
ya que tu voz no encaja con su dejo
en este mundo actual y que perdido
quedarás si atraviesas la barrera
y llegas a esta tierra en la que impera
la libertad sin tasas ni mensuras.
¡Qué ilusos son aquellos que no saben
que en tus catorce versos francos caben
todas las voces libres de ataduras!
S.S. noviembre. 6/03
Y seremos un sueño…
“Cuando yo sea sólo un sueño”
Paramahansa Yogananda.
¿Qué cantamos ahora los poetas?
¿por quién ardemos y por qué morimos?
¿en qué nido lloramos o reímos?
¿hacia qué vientos van nuestras veletas?
¿O es que no somos más que marionetas,
acróbatas del circo que tejimos,
jugando a ser aquellos que creímos:
héroes, magos, locos o profetas?
Cuando seamos un sueño únicamente,
después de naufragar en la corriente
o emerger de sus aguas redimidos,
llegará la respuesta a nuestros labios,
de si fuimos tal vez necios o sabios
por nuestras propias sombras perseguidos.
S.S. febrero 29/04
Pentagrama blanco
Brota el verbo del labio del poeta
como brota la vida de la nada,
inexplicablemente, desgajada
del río ardiente de su voz inquieta.
Verbo y voz, viva herencia del profeta
que abre el surco con mano delicada,
cae la luz, simiente derramada
sobre la tierra que su paso aprieta.
Un día surgirá la nueva estrella
desde el fondo insondable de su huella
para trazar la ruta al peregrino.
Otro verbo, otra voz, el mismo oficio,
cicatriz del eterno maleficio:
ser poeta en el juego del destino.
S.S. julio 3/03
Divagación
¿Qué haríamos nosotros sin los sueños?
¿quién nos daría esa esperanza alada
que nos mantiene viva la mirada,
sintiéndonos del mundo amos y dueños?
¿Qué sería del hoy sin los pequeños
fuegos fatuos del alma iluminada
para trazar la lúcida alborada
en nuestro edén de mágicos ensueños?
Hay que seguir hilando fantasías,
inventando quimeras y utopías
sin arrancar la venda de los ojos.
Porque es mejor soñar a estar despierto,
así se escapa el hombre de estar muerto
y le enciende una estrella a sus despojos.
S.S. noviembre 10/03
Pacto de luz
Con los ojos abiertos a la vida,
estallándole el grito en la garganta
llega el hombre al umbral y se levanta
desde el hondo misterio de la herida.
Estrenando la carne estremecida
en busca del pezón que lo amamanta,
arrullado por una voz que canta
esa historia en la sangre confundida.
Apretando en las manos el futuro,
dejando en el pasado, sumergidos,
el bien y el mal gimiendo tras el muro.
Pactando con la luz nuevas alianzas,
rescatando del barro los latidos,
pendientes de un cordón las esperanzas.
S.S. agosto 22/03
Sepultureros
“Porque yo no soy sino un muerto
entre los muertos que amé”
Oskar Wladislas de Lubicz Milosz
Seguir aquí ¿valdrá acaso la pena?
talvez sería mejor estar dormida,
haber cerrado de una vez la herida
y haber soltado el ancla y la cadena.
No se si ha de servir esta condena
de dar vueltas a un mundo sin salida
y sostener la carga de la vida
que sobre el polvo se desencadena.
No somos más que tristes prisioneros
de esta cárcel de huesos, silenciosa,
que nos tortura el alma día a día
y al mismo tiempo los sepultureros
tratando de salvar de nuestra fosa
un sueño palpitando todavía.
S.S. julio 29/03
¿Y para qué esperar?
¿Y para qué esperar que llegue el día
con su carga de llanto y con la espada
que cortará de un tajo la mirada
o lentamente con su mano fría?
¿Y para qué aguardar que la agonía
se adueñe de la carne desarmada
y transmute en palabra atormentada
la voz donde anidara la poesía?
Mejor cortemos de una vez los lazos
que harán brotar la sangre de la herida
y lancemos al viento los pedazos.
Levantemos el vuelo. Que no quede
ni la huella del paso por la vida.
Murámonos ahora que se puede.
S.S. mayo 30/03
Un retazo siquiera
Aún no ha llegado el tren que se avecina
ni la barca del puerto se ha alejado,
aún no sangra la herida del costado
ni te clava tan hondo aquella espina.
Todavía la noche se ilumina
con el fuego que crece desbocado,
no ha amanecido el día señalado
para talar tu huella peregrina.
Alarga pues el paso de las horas
antes de que la sombra haya cubierto
con mano fría la rosa apetecida
y al liberar las aguas que atesoras
le arrancarás al porvenir incierto
un retazo siquiera de la vida.
S.S. diciembre 24/02
El nuevo mundo
Todo está permitido en esta tierra:
volver a conquistar lo conquistado,
poner la bota como buen soldado
sobre el sobreviviente de la guerra.
Jugar a ser un Dios que al hombre aterra,
apremiar y oprimir al desgraciado,
arrancarle hasta el nombre y desarmado
ponerlo bajo el filo de la sierra.
Esta es la ley que rige el nuevo mundo,
en el que hay que obligar al moribundo
a estrellarse en la roca del olvido
donde entregue esperanzas, sangre, canto,
polvo, memoria, fe, sueños y llanto
aferrados al último latido.
Transparente abrazo
Yo confío en que Dios de mi destino
no aparte el ángel que me designara
y ruego con fervor que su agua clara
nunca falte en mi cáliz ni en mi vino.
Conforme estoy con el deseo divino
de enviar un velador que le depara
eterna luz al alma que prepara
su beso de cristal para el camino.
Y cuando llegue el transparente abrazo
de las alas de aquel que en su regazo
acoja mi presencia deslumbrada,
podré saber si es mi ángel de la guarda
en su nube de siempre quién me aguarda
y da paso a mi sombra en su morada.
S. S. noviembre 16/03
Conciencias
Alguien queda en silencio tras la puerta cerrada
a velar los despojos de un ayer hecho trizas
y a mirar en el cuenco de sus manos sumisas
el reflejo de sombra de una flor deshojada.
Y alguien lleva en su cauce la espuma desterrada
que alzará del rescoldo la piedra y las cenizas
y apartará en la senda diques y cortapisas
hasta llegar al núcleo de su verdad callada.
Las heridas sangrantes que en las vísceras crecen,
esos fantasmas ciegos que muerden las arenas
y en las venas nubladas aprietan el destino
son sólo las conciencias que a diario palidecen
bajo la carga inútil de las viejas cadenas
y esperan su sentencia al final del camino.
S.S. enero/2003
Eclipse
Cuando la sombra de la luna muerda
el cuerpo de la tierra palpitante,
un alma en pena buscará anhelante
para su lira la mas clara cuerda.
Más en vano errará hasta que se pierda
en una eterna noche desbordante,
sin alcanzar la voz vivificante
que la memoria intemporal recuerda.
Mientras cae la sombra y se desliza
en el vuelo final, porque agoniza
la fugaz nota que salió a su encuentro
también el alma llora su derrota
en el silencio de una herida rota,
porque un hombre murió, murió por dentro.
S.S. noviembre 08/03
Naufragio
Es gris el aire que la piedra empaña
y frío el cielo que a los labios llega,
huele a tiempo inmortal la tarde ciega
y a cruz sabe el dolor de la montaña.
Teje su miedo gélido la araña
con pálido cristal y lo despliega
en el color de muerte que se riega
sobre el filo voraz de la guadaña.
Llega la sombra de la telaraña,
cae el peso apagado en la refriega
y hundido en el carril de la cizaña.
La noche mece al mar que se sosiega
atragantado por la tibia entraña
de otra historia de sal que se doblega.
S.S. marzo 8/04
En las líneas del tiempo
Creó al hombre de un coágulo de sangre”
El Corán.
Somos nosotros mismos el reflejo
de los otros que fuimos algún día,
la dulce o la siniestra biografía
de lo que asoma en el mejor espejo.
Somos también lo que será el añejo
envoltorio de polvo, la vacía
presencia inerte, la mirada fría,
del hombre de hoy el último bosquejo.
Fuimos, somos, seremos, conjugados
en el pulso y las aspas de la vida
mientras sigamos a su ardor anclados.
Fuimos, somos, seremos, sólo instantes,
historias rescatadas de una herida.
En las líneas del tiempo caminantes.
S.S. octubre 14/03
Eslabón perdido
Vengo del fondo mismo de la breña,
saltando sin edad, de peña en peña.
Fui un semidios del bosque en otra vida.
David Escobar Galindo.
En otra piel ha de volver un día,
por otro nombre nuevo revestido,
a la noria incesante del latido
que ha de ser su perenne compañía.
Al mismo purgatorio, a la agonía
de ser carne otra vez, fuego, sentido,
a reiterar aquello que ya ha sido:
vuelo fugaz, tormenta y alegría.
Ha de vivir de nuevo lo vivido
en otro ser, ardiente lejanía,
destino una y mil veces repetido.
Locura, sueño, llanto y armonía,
en la cadena el eslabón perdido,
hombre o mujer. Tan sólo fantasía.
S.S. noviembre 2002
Sobre las alas del destino
Morir es ir viviendo simplemente,
es recorrer conscientes el camino,
volar sobre las alas del destino
y atravesar la vida suavemente.
Es tan sólo dejar que la corriente
en sus aguas acoja al peregrino
y lo lleve a ese mundo clandestino
que no es más que otro mundo diferente.
Es arrojar el fardo que nos pesa,
no volver a lamer la vieja herida,
es apostarle el alma a la ruleta,
es entregar al polvo la remesa
de lo que se ha ganado en la partida
y a solas arrancarnos la careta.
S.S. julio 27/03
Soneto al ángel aquel que escapó
del museo de la ciudad de Santa Tecla
Un ángel se ha escapado de sus alas
y cual fantasma vaga por el mundo
estrenando las huellas y errabundo
ha iniciado un camino sin escalas.
A pesar del ardor de las bengalas
que abren la brecha al paso vagabundo,
lleva en la piel aquel dolor profundo
de haber perdido sus mejores galas.
Ahora es un mortal como cualquiera:
portador de la frágil calavera,
perdidos arpa, aureola, manto y nube.
Mortal será hasta el día en que la cuenta
deba rendir por la imborrable afrenta
de haber cortado el vuelo del un querube.
S.S. octubre 25/03
A veces los ángeles…
Los ángeles a veces se equivocan,
ponen las alas donde no debieran,
aunque esas mismas alas aligeran
la pesadez de todo lo que tocan.
Con
sus inquietas manos van, trastocan,
hacen perder el juicio, se apoderan
del ritmo de la vida cual si fueran
amos del corazón al que dislocan.
Son de la brisa eternos compañeros,
juguetones, a veces pendencieros,
portadores de flechas encendidas.
Pero a veces también se ponen tristes,
se visten de poetas, cuentan chistes
y a solas lloran sobre sus heridas.
S.S. noviembre 3/03
Plegaria
Si acaso tu me guardas ángel mío
y me has dado tus alas extendidas
para envolver en ellas mis heridas
y resguardarme del ardor del frío;
si tu no has sido un sueño o un desvarío,
si has velado mis noches, si encendidas
se mantienen tus huellas bendecidas
sobre las aguas de mi estrecho río,
escucha la oración que humildemente
escapa de mi labio penitente
y pretende llegar hasta tu oído:
no me condenes a no entrar al cielo;
no te alejes de mí en airado vuelo
ni me hundas en el reino del olvido.
S.S. noviembre 15/03
Una luz de verano
Ha llegado tu voz hasta mi oído
y el eco de una llama que palpita
bajo la piel que desde el fondo grita
el dolor que a la carne va adherido.
Calla tu labio un nombre revivido
en el fuego del alma que aún crepita
y aunque se abra otra puerta y se repita
una novel historia en otro nido
siempre habrás de volver hasta el regazo
de la sombra que atara en el verano,
con sus hilos de luz, la luz aquella
que enredada en el vuelo del ocaso
y desde el cuenco abierto de su mano
baja y enciende el brillo de tu estrella.
Enero 22/02
Hasta tus alas
Sólo déjame amarte a mi manera,
sin huracán que anuncie que he llegado
a salvarte la vida, amor callado,
y a apaciguar tu brújula viajera.
Deja que hilvane besos a la espera
suavemente, despacio, con cuidado,
que no hace falta el grito desatado
para hacerte alcanzar la primavera.
Déjame acariciarte la sonrisa,
atravesarte el alma con la brisa
y sentir que en mi sombra te resbalas
para saber si fue correspondido
un amor que en silencio, inadvertido,
desde mis manos llega hasta tus alas.
S.S. agosto 1/03
Definición
Amor: bálsamo, herida, lumbre, llaga,
cáliz de sangre, fuego desatado,
eterno, ardiente, río desbordado,
infierno, paraíso, sueño, daga.
Nombre que en el silencio errante vaga,
insensato, punzante, atribulado,
ingenuo, absurdo, acaso equivocado,
sombra que se agiganta y va a la zaga.
Designio, luz, aliento, cruz, latido,
rumor del huracán sobreviviente,
tatuaje en el umbral de la memoria.
Dolor una y mil veces revivido,
huella de niebla y sal, siempre presente,
amor, Alfa y Omega de la historia.
A la sombra del Edén
Avidez por llegar a la manzana,
la misma fruta ardiente del pasado
que convirtiera en fuego desatado
la chispa que asomara a la ventana.
Arde la piel sedienta, se desgrana
la espiga delirante del pecado
y en la huella del labio aprisionado
se asoma al paraíso la mañana.
En la eterna agonía de un instante
se abre paso en caudal vertiginoso
el río desbordado y atrevido,
y el corazón descubre rebosante
que en su seno fragante y luminoso
guarda el Edén vibrando en su latido.
S.S. agosto 2003
Era un último amor
“Porque era el último amor ¿no lo sabes? Era el último.
Duérmete. Calla. Era el último amor...Y es de noche”.
Vicente Aleixandre.
Despertarte en un río que te crece
desde la fuente abierta de la herida,
diluirte entre las aguas de la vida,
casi estrechar a Dios que en ti florece.
Sentir que en tus abismos se estremece
una fuerza hasta ayer desconocida,
que de tu misma lumbre, desmedida,
brota otra lumbre que te pertenece,
es saber que en el cuenco de tu mano
puede caber un último verano,
una última canción, una locura
donde puedas dejar la vida entera,
entregar cuerpo y alma en esa hoguera
que nace de tu propia quemadura.
S.S. julio 30/03
Cupido en un café
Un café que se enfría mientras vela
el sueño de la tarde, que confuso
se mezcla en los celajes, e inconcluso
ansioso llama al corazón que vuela.
Y en las alas del tiempo se revela
que en el café se deslizó un intruso
juguetón, atrevido, que compuso
una trova al vivir en duermevela.
lleva un arco, una flecha y un deseo
se zambulle en la tarde descuidada
y con dardo invisible al ojo humano
llega, clava certero y por trofeo
se lleva de la tarde la mirada.
S.S. mayo 27/03
Soplo de amor
Soplo de amor que llegas como el día:
claro de aroma, fresco, transparente,
a acariciarme el alma suavemente
con la ilusión por toda compañía.
Trae tu aliento nuevo la alegría
en las pequeñas cosas, de repente
cobra vida la vida y se presiente
el llamado de luz en tu armonía.
A ti, que resucitas el camino
donde flota tu espíritu divino,
mi corazón promete emocionado
no dejarte secar en el vacío,
ni en la sombra morir de pena o frío,
porque has de estar aquí, siempre a mi lado.
S.S. noviembre 7/03
Prisionera
Voy a enredar el alma en la aventura
de entregarme a tu aliento enamorado,
a descubrir tu aroma, inaugurado
en el instante que en la piel perdura,
a beber de tus frutos la frescura
que endulzará mi labio resecado
y a entregarme a ese goce desbordado
de encender beso a beso tu espesura.
Ebria de tu completa geografía,
ama y esclava de la oculta rosa
que se agita en el centro de tu hoguera,
ante el ara, rendida, noche y día,
hasta el fin de los tiempos, fervorosa,
de tu amor he de ser la prisionera.
La travesía de Adán
Atravesando el río, desafiando
las aguas que su sombra ha estremecido
y solitario, hasta el Edén prohibido
Adán en su delirio palpitando.
Erguido en el silencio, navegando,
de ardor y gozo el pulso revestido,
dando la vida a un último latido
y ese último latido sepultando.
Cegado por la luz del paraíso,
bebiendo el vino ardiente e insumiso
que le ofrece la abierta geografía
y armado con la piel de la ternura,
quema las naves, pierde la cordura
y se hunde en la insondable travesía.
S.S. febrero 28/04
Sueño con eco
Hace falta la niebla de tu abrazo,
la caricia que fluye todavía,
el peso de tus labios, la alegría
de encontrarte perdido en mi regazo.
Extraño la dulzura de aquel lazo
que unía tu corola con la mía
y el cómplice paraguas que cubría
dos sombras, un latido, un mismo trazo.
De ti sólo me queda la fragancia,
un pétalo perdido en la distancia
y el terco amor callado que persiste;
de tu palabra un canto que perdura
en mi oído y el eco que murmura:
“yo soy un sueño sumamente triste”.
S.S. octubre 26/03
Sombra de cristal
Amo tu sombra mía y la tristeza
que llueve de tu insomnio hasta mi almohada,
amo tu boca que de madrugada
al borde de mis sueños se tropieza.
Amo tu cruz, su ampolla, su aspereza,
la marca que en tu voz quedó grabada,
la soledad que aprieta tu mirada
y el silencio que baña tu corteza.
Amo tu aliento suave, tu ternura,
tus alas apretando mi cintura,
tus lágrimas por toda compañía,
el vacío que dejas en la estancia,
la huella que se pierde en la distancia
y el aire que nos queda todavía.
S.S. octubre 23/03
Ofrenda
Toma, si acaso sirven, estas manos
para enjugar tu llanto si es que lloras,
para estrechar las tuyas si es que imploras
y velarle a tu sombra sus arcanos.
No pretenden tejer juegos profanos
ni sacudir el polvo de tus horas,
les basta ser las manos bordadoras
del tapiz de tus sueños más lejanos.
Allí estarán suspensas en la orilla,
esperando la nota más sencilla
que se desprenda de tu pentagrama.
Y serán las humildes mensajeras
de las líneas que quedan prisioneras
en la eterna ceniza de la llama.
S.S. octubre 23/03
Espuma de amor
Igual que el río muere en honda entrega
y al mar ofrenda el alma desbordada
y tal como en la arena calcinada
ese mar agitado se sosiega;
como libre en la orilla se despliega
la transparente huella delicada
que luego se agiganta transformada
en fórmula vital que al orbe anega,
así tu corazón en mi vertiente
vuelca su palpitar y en el oleaje
es prisionero, muerto y sepultado
para luego, desnudo en la corriente
resurgir y emprender un nuevo viaje
en espuma de amor resucitado.
S.S. julio 22/03
El mágico sueño de un instante
Avivemos el fuego con el viento
que hemos guardado tras el alma rota,
despertemos la sangre gota a gota
y arranquemos la piel al sentimiento.
Convirtamos la carne de un momento
en estandarte vivo que denota
que ayer clavó una espina donde hoy brota
transparente y vivaz un nuevo aliento.
Entre el fuego y el hielo de la vida
desatemos la rosa florecida
en el mágico sueño de un instante,
la huella que en la sangre permanece,
el renovado goce que se ofrece
al ávido destino palpitante.
Chispa fugaz
Te acercas, me estremeces, me electrizas,
rozas mi piel, te alejas, te evaporas,
te vuelves humo, sombra que a deshoras
revuelves de mi tierra las cenizas.
Te alcanzo, te encarcelo, me esclavizas
en la red de tu hoguera, me devoras,
te cuelas en mis venas, las exploras
y en mis ansias calladas te deslizas.
En tu cárcel mi sangre se doblega,
se rinde la razón bajo tu aliento
y se dispone a la total entrega.
Y tú, chispa fugaz, te agitas, creces
como llama atizada por el viento,
quemas las manos y te desvaneces.
S.S. agosto 18/03
Desde el teclado
I
A través de la valla refulgente
imagino que encuentro tu mirada
y en sueños te confieso enamorada
lo que calla la voz tímidamente.
Llega mi labio hasta tu labio ausente
para besar tu sombra bien amada,
liberar la caricia amordazada
y fundirme en tu aliento dulcemente.
De mis manos se escapa la añoranza
a encenderte la piel y la esperanza,
aunque no sientas nunca que te quema.
Y detrás del cristal de la muralla
el amor encendido sueña, calla
y a ti llega en el aura de un poema.
S.S. julio 23/03
Desde el teclado
II
“Sálvame,
amor, y con tus manos puras
trueca este fuego en límpidas
dulzuras
y haz de mis leños una rama verde.”
Alfonsina Storni.
De mi mano a tu mano, en otra estancia,
se cuela la caricia en el teclado
y el beso que a tus labios ha volado
te lleva de mis labios la fragancia.
Y es que este amor nacido en la asonancia
de tu canto en mi canto reencontrado
tan sólo se conforma, enamorado,
con presentir tu voz a la distancia.
Llama a tu puerta, muda e invisible,
la sombra de mi sombra estremecida
sin que la mires, la oigas o le abras.
Y ya que como al humo es imposible
alcanzarle la piel, besar su herida,
voy a estrecharte amor con mis palabras.
S.S. julio 24/03
Amor de madrugada
Bebe en mi ser el más dulce veneno,
fruta soy para ti, tómame entera,
aprieta entre tu rosa marinera
la marea que fluye de mi seno.
Toma mi corazón, mi piel y pleno
desbócate en la franca cordillera,
haz arder mi trigal hasta que muera
y arde conmigo en el mejor terreno.
Cansados de girar en la ruleta,
de nacer y morir de noche y día,
de ser fuego y ceniza desatada,
detengamos el rumbo a la veleta
y libres ya, sin brújula ni guía
“murámonos de amor de madrugada”.
S.S. julio 15/03
Un beso, sólo el viento...
“Antes de amarte, amor, nada era mío”
Pablo Neruda
Un beso ¿qué es un beso? sólo el viento
que en un instante llega y se diluye,
corre en las venas y en la sangre bulle
y renueva la vida de momento.
Es la chispa que enciende el sentimiento,
fuerza, misterio, magia que se intuye
desde el fondo del pecho y constituye
el soplo atizador de un nuevo aliento.
Juego sutil que el éxtasis provoca,
dulce aventura, fruto que en la boca
despertará la piel adormecida.
Milagro que en las alas del destino
se transforma en la trampa en el camino
que roba el corazón y en él, la vida.
S.S. mayo 15/03
Frente a frente
Hemos vuelto a encontrarnos en la espera,
a mirarnos de nuevo frente a frente
y al desnudar el alma, de repente,
brilló otra vez aquella primavera.
Fue regresar de pronto a la quimera
atrapada en el mapa del presente:
espejismo que yace penitente
bajo la ruta que el amor abriera.
Se cuela la memoria, temblorosa,
en el velo del tiempo y se desliza
sobre el riel de cristal que la recibe.
Y en el nuevo camino hasta la rosa,
dócil, tenue, sutil y escurridiza
nuestra historia de ayer besa y revive.
Respuesta
A Rafael Valero.
Retén el beso que de madrugada
se entretiene en la dulce fantasía
de llegar a mis labios y hacer mía
la caricia encendida en tu mirada.
Y detén la palabra que guardada
en tu garganta se quedara un día,
porque es mejor soñar la alegoría
a que en las manos quede deshojada.
Mientras tanto soñemos y en el sueño
perdamos un instante la cordura
y hasta que salga el sol siéntete dueño
de la rosa, la piel y la ternura
que anidan bajo el manto del ensueño
en donde la esperanza se conjura.
S.S. agosto 8/03
No ha caminado el tiempo
No ha caminado el tiempo... y ha corrido
sobre la piel que se ha quedado abierta
en herida perpetua que despierta
permanece en el cuerpo adolorido.
No
ha caminado el tiempo y ha llovido
ceniza, cal y fuego en nuestra huerta
donde en silencio, tras la vieja puerta,
sobrevive el recuerdo guarecido.
Duele la cicatriz, arde la llama,
un nombre cae, tiembla la memoria
rescatada del polvo y la quimera
y a miles de años luz, la misma flama
llega y alcanza, ardiente, aquella historia
con que un día incendió la primavera.
Más allá
“Nadie escapa de ser su propia herida”
David Escobar Galindo.
Mas allá de nosotros, rescatada
de la hoguera vehemente que hemos sido,
del palpitante oleaje, del gemido,
de la herida y la carne aprisionada.
Mas allá de la boca enamorada,
del tiempo, del espacio, del olvido,
de aquel dolor que nos quemó el latido
y de la piel a besos traspasada
queda una historia muda, pasajera
en la sombra de un viaje sin frontera,
rostro de aquel amor que no prescribe,
historia que en la sangre permanece,
que ni la misma muerte desvanece
y al cielo y al infierno sobrevive.
Carteles
“Se cose a la medida y por encargo”
con la aguja punzante del destino,
se bordan con las hebras del camino
el traje dulce y el vestido amargo.
El alma deshilvana su letargo
y en las bastas del paso peregrino
exhibe de la vida su mas fino
muestrario de ropajes, sin embargo.
Un vestuario que cubra la figura
con oropel y borre la amargura
que el tiempo entre sus hilos agiganta.
Elija usted el traje que le agrade,
el que borra las huellas, el que evade
la verdad que en el rostro nos espanta.
Dic 21/02
“Cerrado por motivo de inventario.”
No regrese mas tarde ni mañana,
ha de abrirse talvez la otra semana
bajo otro nombre y con nuevo horario.
Otro nombre, otro horario, otro vestuario,
hacer por fin lo que nos de la gana,
sin el tic tac, febril que nos afana,
del reloj que nos marca el paso diario.
Ha de quedar de nuevo la buhardilla
libre de la cadena y de la astilla
que hacen sangrar la sombra de los huesos.
Podremos estrenar en la mirada
una nueva palabra dibujada
en la llama despierta de otros besos.
S.S. diciembre 28/02
“Se vende lote sin intermediario”
donde plantar el huerto de la vida,
un sueño y una historia compartida
en la hoguera que avive el fuego diario.
Y en ese día a día el calendario
va a señalar el punto de partida
para iniciar la siembra concebida
en la tierra de que hoy se es propietario.
La hoguera crecerá, también la hogaza
aguardando la mano presurosa
y el labio que conjugue un verbo nuevo.
El mismo labio que en el viento traza
la fragante silueta de la rosa
y en el surco cosecha su renuevo.
S. S. enero 31/03
“Prohibido estacionarse en las aceras”.
Será mejor hacerlo en media calle,
es larga la avenida y ancho el valle
para esparcir el alma en nuevas eras.
Y si acaso las dulces sementeras
logran hacer posible que se acalle
el palpitar ardiente, ese detalle
que nunca ha de faltar en las quimeras,
entonces retrocede en el camino,
aléjate en la barca del destino
y pon punto final a la memoria.
Viaja hacia atrás al punto de partida
y olvida que en el juego de la vida
te llevaste el timón de nuestra historia.
S.S. diciembre 28/02
“Se prohíbe fumar en los salones”
¿es que no ha comprendido todavía?
que contamina el aire y su porfía
no sólo ha de acabar con sus pulmones,
sino también entre los nubarrones
que cubren nuestra charla día a día
se me ahoga la voz y la armonía
que fluyó antaño en nuestras reuniones.
¡Basta ya!. No me colme la paciencia,
créame, no requiere mucha ciencia
saber que el vicio suyo es un deporte
que consume cual ráfaga homicida,
llevándose en el humo nuestra vida,
aunque usted siga igual y no le importe.
S.S. diciembre 30/ 2002
Indice
Herencia
Carlos Moir
Juana Rosa Pita
Gran Maestre
Poeta
Flor
Apunte
Raíz de sombra
Mensaje al oído del soneto
Y seremos un sueño
Pentagrama blanco
Divagación
Pacto de luz
Sepultureros
¿Y para qué esperar?
Un retazo siquiera
El nuevo mundo
Transparente abrazo
Conciencias
Eclipse
Naufragio
En las líneas del tiempo
Eslabón perdido
Sobre las alas del destino
Soneto al ángel aquel que escapó del museo de la ciudad de santa tecla
A veces los ángeles
Plegaria
Una luz de verano
Hasta tus alas
Definición
A la sombra del edén
Era un último amor
Cupido en un café
Soplo de amor
Prisionera
La travesía de Adán
Sueño con eco
Sombra de cristal
Ofrenda
Espuma de amor
El mágico sueño de un instante
Chispa fugaz
Desde el teclado I
Desde el teclado II
Amor de madrugada
Un beso, sólo el viento
Frente a frente
Respuesta
No ha caminado el tiempo
Mas alla
Carteles
Se cose a la medida y por encargo
Cerrado por motivo de inventario
Se vende lote sin intermediario
Prohibido estacionarse en las aceras
Se prohibe fumar en los salones